Animal Humano

Aventuras y desventuras de una vegetariana en la ciudad

Tuesday, May 23, 2006

No sabía si borrar el blog o dejarlo, pero me da un poco de pena que se esfume por completo del mapa, así que he decidido mantenerlo abierto para que quien quiera pueda echar un vistazo a los posts, por si encuentra algo útil :D
Besos para todo.

<< Home

Monday, May 15, 2006

Definitivamente, me voy

Unas cuantas cositas:
Escribo este post no porque piense que necesito seguir dando explicaciones, sino porque creo que se las debo a mucha gente que me ha apoyado mucho. No quisiera que interpretárais esto como una rabieta pseudoinfantil, aunque sé que al final cada uno hará de su capa un sayo y entenderá lo que le salga de las narices. En cualquier caso, aquí va eso.
Siento dejar el blog por toda la gente que he conocido aquí. Javi, Magari, Ángela, Vianmay, Mostowoman, Mar, Openbook, Silvitxu y... bueno, ahora mismo así a pelo no me acuerdo de más, pero daros todos por mencionados. He aprendido mucho con vosotros, me he reído, he disfrutado y me he ilusionado buscando cosas que escribir en este blog y que aportar a los demás. Me ha servido para aprender sobre mí misma, sobre los animales y sobre todo este movimiento. Me ha servido para hacer examen de conciencia acerca de muchas cosas que no sabía si estaban bien o mal, para tomar decisiones y, creo yo, para mejorar, en definitiva. Os quiero y os echaré de menos.
(El resto del post va para todas las personas que me hacen dejar esto, y vosotros ya sabéis quiénes sois).
Estoy cansada de justificarme ante un puñado de desconocidos, como dije en el post anterior. Estoy harta de que se me descalifique y se me critique, con o sin razón. Estoy cansada de tener que hacer caso a un tema que no es en modo alguno el que más me preocupe. Supongo que es a eso a lo que uno se expone cuando escribe en Internet, así que voy a cerrar el blog.
No voy a entrar, por enésima vez, en el tema de nuestras diferencias de opinión vegetarianismo/veganismo. Imagino que cuando este blog se cierre os quedaréis contentos y felices de que otro foco de incoherencia haya desaparecido de la faz de la tierra. A veces pienso que estaría bien que todos los que somos vegetarianos volviéramos a comer carne... seguro que se notaría cómo se benefician los animales de vuestra coherencia, vuestra pureza y vuestra rectitud. Por cierto, que en este post voy a escribir lo que me salga de los huevos porque en cuanto lo cuelgue voy a quitar el sistema de comentarios (si es que soy capaz), y así me ahorro vuestras eternas disertaciones de cortar-y-pegar trozos del post, que me aburren sobremanera.
Tengo mi conciencia bastante tranquila respecto a lo que hago por los animales. Sé que estoy en el camino, y que cuando esté preparada, iré asumiendo compromisos mayores. Quizás sois vosotros los que no estáis en paz con vosotros mismos y necesitáis ir recriminando a los demás para que alcancen vuestras cotas de perfección.
No tengo la fortaleza de espíritu suficiente como para andar peleándome con unos y otros todo el día y encima estar aguantando que digan por ahí que si Marina esto que si Marina lo otro. Me hace sentir mal y me genera un gran rechazo. Me entran ganas de poner gente a parir, y me contengo sólo porque creo que no por escribir en Internet lo que a uno se le antoje tiene uno directamente derecho a escribir lo que a uno se le antoje.
Es que no sé por qué me estoy molestando en escribir esto, porque, si algo he aprendido desde que tengo este blog, es que a nada se aferra el hombre tanto (ni al amor, ni al dinero, ni al poder) como a una opinión. Sé que después de leer esto habrá quien esté de acuerdo y quien piense que soy una cerrada de mente, una cómoda, una egoísta o una persona que sólo tiene ganas de llamar la atención.
No os equivoquéis. No me gusta llamar la atención. Yo sólo quería escribir sobre algo que me gusta y me preocupa y pasarlo bien. En principio siempre pensé que sería un proyecto divertido.
Me decepciona que haya personas capaces de atacar a otras sólo porque estas otras, que han puesto ya una buena parte de intención y de medios para remediar algo que creen que está mal, no tengan aún la suficiente claridad de mente, fuerza de voluntad o valentía como para imitarlas. Me entristece que no se den ánimos, sino reproches. Me asombra que haya personas tan obcecadas y fariseas como para creerse que lo hacen todo bien, cuando los seres humanos no somos sino un manojito de errores.
Ahora mismo no me interesa saber vuestra opinión. Sólo quiero desintoxicarme un poco y dedicarme a hacer lo que creo que está bien sin preocuparme por lo que piensen los demás, ni desde un bando, ni desde otro. Como ya he dicho, voy a quitar el sistema de comentarios, y no me apetece demasiado recibir mails al respecto, ni que se hable de mí en otros blogs. No necesito ánimos, ni que me digáis que no debería hacer caso a la gente y dejar el blog abierto. Aunque sea una tontería, a mí la gente me afecta. Ahora mismo, lo mejor que podéis hacer por mí, si realmente realmente me apreciáis u os caigo un poco bien, es dejarme tranquilita un tiempo. Sé que lo hacéis con buena intención y os lo agradezco muchísimo, pero tengo la cabeza un poco atontada.
No sé si estoy haciendo una montaña de un grano de arena, pero es lo que siento al respecto. No sé si el error es mío, por no ser capaz de aceptar críticas u opiniones distintas a la mía, pero me hacen sentir demasiado mal, y como dije antes, para mí esto es una diversión, no una obligación. Yo creo que la única misión que tenemos en la vida es transformarnos a nosotros mismos, y que esa misión ya es lo suficientemente enorme como para complicarla. Este punto de vista es incompatible con el activismo feroz, pero es el mío. Así es como yo lucho.
Gracias a los que me habéis apoyado. A los que no, de momento os guardo un intenso rencor, pero se me pasará xD

PD: Los 21 comentarios que hay en un post donde pedí expresamente unas CINCO veces que no se pusieran comentarios, no los voy ni a leer.

<< Home

Friday, May 12, 2006

NO INTENTES CONVENCERME DE QUE ME HAGA VEGANA

Vegano bienintencionado que llegas aquí por vez primera, hazme un favor. No intentes convencerme de que me haga vegana. Si quieres saber por qué no lo soy y por qué no quiero discutir al respecto, mándame un mail y te contestaré encantada. Ahora mismo, me basta con decir que ese tema me cansa sobremanera y que, de momento, considero que hacerme o no vegana es un asunto de mío de mí conciencia, y que cualquier información, argumento o razón que me puedas dar es muy probable que ya lo conozca. Si esta petición te parece absurda o condenable, no necesito que me lo hagas saber; es más, me da igual. Estoy quiere decir que NO QUIERO comentarios del tipo de “qué postura más inmovilista/cómoda/cerrada” o “a las vacas y a los terneros muertos sí les importa que tú te hagas vegana”. Este es mi blog, y ese tema es non grato para mí, así que si no te gusta, teclea “veganismo” en Google y seguro que encuentras muchos sitios donde te sientes más a gusto.
Resumo:
No intentes convencerme de que me haga vegana.
No intentes convencerme de que está mal que no quiera que intentes convéncerme de que me haga vegana.

¿Qué os jugáis a que alguno no lo pilla y lo intenta? Podemos apostar :D

<< Home

Thursday, May 11, 2006

Sobre la tolerancia, el respeto y etc. etc.

Yo, que suelo ser pacífica y conciliadora cual Gandhi en versión rubia, me estoy planteando últimamente todo eso del respeto, la tolerancia y demás. A raíz de las discusiones con Andrés me he preguntado: ¿qué pienso yo realmente de los omnívoros?
Veamos. En general, no odio a los omnívoros, ni me horrorizo cuando veo un filete ni nada de eso. Puesto que la graaaan mayoría de la gente que me rodea come carne, si me mosqueara cada vez que les veo haciéndolo me habría dado un infarto hace mucho tiempo. Mi reacción frente a los omnívoros es más bien de incomprensión: no entiendo como algo tan obvio y tan sencillo como lo injusto de comerse a los demás animales se les escapa. Pero, en general, tiendo a disculparles: a mí me costó mucho tiempo asimilar por completo lo que ser vegetariana suponía y decidirme a dar el paso, así que no puedo pretender convencer a los demás en una conversación de sobremesa.
Sin embargo, como bien decía Ángela en los comentarios del post anterior, esta no es una decisión del tipo playa o montaña. Un omnívoro tiene que entender que, si yo no como carne, es porque no me parece bien. Entonces, no me puede parecer bien que él si la coma. Para mí es una elección que no es inocua, que tiene unos costes: la vida de otros. Es una elección que se basa en tener explotados y posteriormente asesinar a un montón de millones de seres vivos. En fin, qué os voy a decir yo a vosotros que no sepáis. Así que es de esperar que si yo estoy haciendo un esfuerzo por evitar eso, no me siente bien que otros se pasen por el forro el respeto y la justicia y se sigan comiendo al prójimo tan alegremente.
Pero bueno; la cuestión es que, aunque eso es lo que opino desde el punto de vista racional, emocionalmente procuro no juzgar a los demás. Siempre digo que cada uno hace lo que puede con el entendimiento y las facultades de las que dispone en cada momento. Sin embargo, no voy a "respetar" la opción omnívora. A mí manera (que no es, ni mucho menos, una manera agresiva ni impositiva) voy a intentar que las cosas cambien y que la gente cada vez coma más tofu y menos cerdo.
Bueno, es una primera aproximación al tema... ¿qué opináis los demás?

PD: A veces me asombro de la cantidad de cosas que se puede decir y pensar sobre el tema vegetariano :D

<< Home

Sunday, May 07, 2006

Patatosis

Érase una vez un inocente vegetariano, fresco como un rabanito y dulce como una ciruela. Este vegetariano sabía que la alimentación vegetariana es nutritiva, sana y variada, y le encantaba comer todo tipo de verduritas, cereales, legumbres y frutas. Se preparaba una comidas tan ricas que, a veces, incluso sus amigos omnívoros le pedían probar un poco.
Un día, este inocente vegetariano decidió aventurarse al mundo exterior. Había oído que la cosa estaba chunga, pero nunca se pensó que llegara a aquel extremo. Los bares estaban llenos de cocineros ignorantes y de camareros prejuiciosos. Cuando pedía "algo sin carne", le ofrecían pescado, y cuando decía que no, que pescado tampoco, le miraban con cara rara y señalaban hacia lo único que tenían en la barra y que cumplía esas características: las patatas.
En el primer bar de la noche, el vegetariano pidió tortilla de patatas. En el segundo, patatas bravas. En el tercero, patatas fritas con mayonesa. En el cuarto, patatas con ali oli.
Entonces, sus amigos omnívoros, que tenían el estómago bien lleno de animalitos muertos, empezaron a mirar al vegetariano con cara de extrañeza. "¿Qué pasa?" preguntó él. "Nada, tu piel... tiene un aspecto raro. ¡Y se te está hinchando la cabeza!". Se tocó la cara con las manos. Es verdad que su piel parecía más rugosa que de costumbre, con bultitos por todas partes. Fue a mirarse al espejo del baño y vio cómo su cabeza había crecido y su pelo se había caído al suelo... No cabía duda: ¡¡¡se estaba convirtiendo en patata!!
Asustado, y antes de que su transformación cobrara visos aún más espeluznantes, se fue a su casa y llamó a su amigo vegetariano, para ver si alguna vez le había pasado algo parecido. "Tranquilo", dijo su amigo, "es patatosis. La causan los omnívoros que se creen que no se puede tomar un plato sin añadirle su ración correspondiente de cadáver, y que dejan como única opción vegetariana la patata en todas sus variedades. "Vaya - dijo nuestro amigo-, ¿y tiene cura eso?". "Claro, hombre, no te preocupes. Llégate a la página de Magari [enlazada al margen] y prepara la receta más rica e imaginativa que se te ocurra. Ya verás como se te pone otra vez cara de normal.
Y así fue como el vegetariano se curó de su patatosis y vivió feliz en su mundo ideal de lechuga y tofu.

<< Home

Saturday, May 06, 2006

Hosteleros del mundo...


... ¡tomad ejemplo!

<< Home

Wednesday, May 03, 2006

No es tan difícil

He pasado el puente de Mayo en Salamanca, en casa de una colega que estudia allí. Nos hemos juntado todos los amigos desde todos los rincones del país (Granada, Barcelona, Málaga) y nos hemos reunido a pasar cuatro días fantásticos.
La amiga que vive allí, Elsa, no come carne, aunque sí pescado cuando se lo preparan. Como nosotras habíamos pagado nuestro viaje, ella se encargó de darnos de desayunar y comer durante el tiempo que estuvimos allí... por supuesto, vegetariano. No es fácil preparar comida vegetariana para doce personas (y a veces nos juntábamos más), pero Elsa demostró que con imaginación, buen hacer y colaboración, se puede alimentar a un montón de gente sin cadáver y haciéndolos disfrutar al mismo tiempo.
Os cuento el menú:

El primer día, tomamos unas pizzas cuatro quesos con patatas fritas. Aún no había llegado todo el mundo y los que estábamos no queríamos hacer nada complicado, así que comimos con bastante poco equilibrio nutricional (jejeje) pero con mucha satisfacción :D

El segundo día hicimos una Superlasaña de Verduras, alternando capas de espinacas y champiñones con bechamel y queso. También preparamos Ensalada Griega con tomate, pepino, cebolla, aceitunas negras y queso feta.

El tercer día cocinamos Cuscús con verduras (calabacín, zanahoria, cebolla y garbanzos) y Ensalada de judías blancas con tomate, cebolla, pepino, pimiento rojo y judías. Además, comimos un risotto de setas y aceitunas negras que trajo una amiga de Elsa (también vegetariana).

El cuarto día ya volvíamos de viaje, así que almorzamos en un bar de carretera. Yo tomé patatas con alioli* y pimientos asados.

Vale que el menú tiene demasiados lácteos, para mi gusto, pero teniendo en cuenta que una docena de omnívoros se lo comió sin rechistar (es más, yo diría que con bastante placer) el resultado no está mal del todo :)

De lo que no estoy tan contenta es de la oferta vegetariana de pinchos en Salamanca. Encuentro que Granada tiene más tapas vegetales y más variadas (para que luego digan que si los andaluces esto y lo otro); allí prácticamente sobreviví a base de tortilla de patatas y patatas bravas (algún día publicaré un post sobre misteriosas muertes vegetarianas a causa de la patatosis). Lo mejor que me encontré fueron unas setas en salsa y unas bolas empanadas de patatas con queso que, si bien no variaban mucho los ingredientes en los que se basaba mi dieta, al menos los presentaban de una forma más original.

Besitos a todos :***

* Anécdota: cuando viví en Barcelona me enteré de que la palabra alioli viene del catalán all (ajo) i oli (aceite). Mi compañera de piso, en un afán porque la entendiera, me decía: "¿quieres ajoaceite para las patatas?". No se podía creer que en el resto de España lo llamáramos igual xDDD

<< Home