Unas cuantas cositas:
Escribo este post no porque piense que necesito seguir dando explicaciones, sino porque creo que se las debo a mucha gente que me ha apoyado mucho. No quisiera que interpretárais esto como una rabieta pseudoinfantil, aunque sé que al final cada uno hará de su capa un sayo y entenderá lo que le salga de las narices. En cualquier caso, aquí va eso.
Siento dejar el blog por toda la gente que he conocido aquí. Javi, Magari, Ángela, Vianmay, Mostowoman, Mar, Openbook, Silvitxu y... bueno, ahora mismo así a pelo no me acuerdo de más, pero daros todos por mencionados. He aprendido mucho con vosotros, me he reído, he disfrutado y me he ilusionado buscando cosas que escribir en este blog y que aportar a los demás. Me ha servido para aprender sobre mí misma, sobre los animales y sobre todo este movimiento. Me ha servido para hacer examen de conciencia acerca de muchas cosas que no sabía si estaban bien o mal, para tomar decisiones y, creo yo, para mejorar, en definitiva. Os quiero y os echaré de menos.
(El resto del post va para todas las personas que me hacen dejar esto, y vosotros ya sabéis quiénes sois).
Estoy cansada de justificarme ante un puñado de desconocidos, como dije en el post anterior. Estoy harta de que se me descalifique y se me critique, con o sin razón. Estoy cansada de tener que hacer caso a un tema que no es en modo alguno el que más me preocupe. Supongo que es a eso a lo que uno se expone cuando escribe en Internet, así que voy a cerrar el blog.
No voy a entrar, por enésima vez, en el tema de nuestras diferencias de opinión vegetarianismo/veganismo. Imagino que cuando este blog se cierre os quedaréis contentos y felices de que otro foco de incoherencia haya desaparecido de la faz de la tierra. A veces pienso que estaría bien que todos los que somos vegetarianos volviéramos a comer carne... seguro que se notaría cómo se benefician los animales de vuestra coherencia, vuestra pureza y vuestra rectitud. Por cierto, que en este post voy a escribir lo que me salga de los huevos porque en cuanto lo cuelgue voy a quitar el sistema de comentarios (si es que soy capaz), y así me ahorro vuestras eternas disertaciones de cortar-y-pegar trozos del post, que me aburren sobremanera.
Tengo mi conciencia bastante tranquila respecto a lo que hago por los animales. Sé que estoy en el camino, y que cuando esté preparada, iré asumiendo compromisos mayores. Quizás sois vosotros los que no estáis en paz con vosotros mismos y necesitáis ir recriminando a los demás para que alcancen vuestras cotas de perfección.
No tengo la fortaleza de espíritu suficiente como para andar peleándome con unos y otros todo el día y encima estar aguantando que digan por ahí que si Marina esto que si Marina lo otro. Me hace sentir mal y me genera un gran rechazo. Me entran ganas de poner gente a parir, y me contengo sólo porque creo que no por escribir en Internet lo que a uno se le antoje tiene uno directamente derecho a escribir lo que a uno se le antoje.
Es que no sé por qué me estoy molestando en escribir esto, porque, si algo he aprendido desde que tengo este blog, es que a nada se aferra el hombre tanto (ni al amor, ni al dinero, ni al poder) como a una opinión. Sé que después de leer esto habrá quien esté de acuerdo y quien piense que soy una cerrada de mente, una cómoda, una egoísta o una persona que sólo tiene ganas de llamar la atención.
No os equivoquéis. No me gusta llamar la atención. Yo sólo quería escribir sobre algo que me gusta y me preocupa y pasarlo bien. En principio siempre pensé que sería un proyecto divertido.
Me decepciona que haya personas capaces de atacar a otras sólo porque estas otras, que han puesto ya una buena parte de intención y de medios para remediar algo que creen que está mal, no tengan aún la suficiente claridad de mente, fuerza de voluntad o valentía como para imitarlas. Me entristece que no se den ánimos, sino reproches. Me asombra que haya personas tan obcecadas y fariseas como para creerse que lo hacen todo bien, cuando los seres humanos no somos sino un manojito de errores.
Ahora mismo no me interesa saber vuestra opinión. Sólo quiero desintoxicarme un poco y dedicarme a hacer lo que creo que está bien sin preocuparme por lo que piensen los demás, ni desde un bando, ni desde otro. Como ya he dicho, voy a quitar el sistema de comentarios, y no me apetece demasiado recibir mails al respecto, ni que se hable de mí en otros blogs. No necesito ánimos, ni que me digáis que no debería hacer caso a la gente y dejar el blog abierto. Aunque sea una tontería, a mí la gente me afecta. Ahora mismo, lo mejor que podéis hacer por mí, si realmente realmente me apreciáis u os caigo un poco bien, es dejarme tranquilita un tiempo. Sé que lo hacéis con buena intención y os lo agradezco muchísimo, pero tengo la cabeza un poco atontada.
No sé si estoy haciendo una montaña de un grano de arena, pero es lo que siento al respecto. No sé si el error es mío, por no ser capaz de aceptar críticas u opiniones distintas a la mía, pero me hacen sentir demasiado mal, y como dije antes, para mí esto es una diversión, no una obligación. Yo creo que la única misión que tenemos en la vida es transformarnos a nosotros mismos, y que esa misión ya es lo suficientemente enorme como para complicarla. Este punto de vista es incompatible con el activismo feroz, pero es el mío. Así es como yo lucho.
Gracias a los que me habéis apoyado. A los que no, de momento os guardo un intenso rencor, pero se me pasará xD
PD: Los 21 comentarios que hay en un post donde pedí expresamente unas CINCO veces que no se pusieran comentarios, no los voy ni a leer.